Un nuevo año que parte, y junto a él, la rutina de todo. Vacaciones... preparativos para lo que se vendrá en el año... toda la rutina que comienza nuevamente de cero.Anoche, antes de acudir al epicentro de las emociones, inconscientemente me dirigí a mi pieza, oscura producto por no prender la luz... mandé un suspiro y se me pasó, todo el año 2006 (o al menos eso creo...) por mi cabeza.
Balances... e introspecciones en no más de 2 minutos, cosa que ni yo me la creo. Llegué a conclusiones que ya tienen algunas repercusiones en mi. Comenzar a preocuparme más de mi mismo es una, sin descuidar al resto de mi entorno querido.
Metas y más metas se suman para cumplir... algunas algo alocadas, no sé... no sé y no sé. Ahora no me queda nada más que lograrlas.
Del año viejo no me puedo quejar, conocí gente muy buena onda... e inclusive conocí más a mis amigos/as, a mi querida polola y porque no decir... a mi familia. También me conocí a mi mismo un poco más.
Recuerdo aún que cuando uno era niño, era como típico que bajaran nervios por saber que iba a suceder a cuando el reloj marcara las 0:00. Todas esas sensaciones se van perdiendo a medida que uno va aumentando su edad.
Abrazos, deseos y palabras protocolares son las que salen de cada uno de nosotros ya cuando envolvemos a nuestro ser querido. Yo por costumbre abrazo a mi bisabuela y le agradezco su constante lucha, todo lo que ha hecho por mi en todos los años, sí desde que me limpiaba y me aseaba desde niño... por tenerme el plato de comida caliente cuando llego muerto de hambre del Instituto, por tenerme una sabrosa once cuando volvía del colegio. Le agradezco también por mantenerse viva en todo este tiempo. Espero que en muchos años nada pueda arrebatarla de mi lado. Lo mismo deseo para el resto de los integrantes de mi familia. A mi abuela, que se descresta trabajando... a mi abuelo que me ayuda con lo que puede... no porque ahora dedique menos líneas signifca que los quiera menos. A ellos les debo mucho, ya que gracias a todo su esfuerzo, me encuentro donde estoy ahora. También a mis padres que con el sudor de la frente éstos últimos años están entregándome las herramientas para enriquecerme intelectualmente.
Siendo ahora las 11:30 pm, encontrándome en el living junto a mi abuela viendo TV (claro, yo prestando atención a lo que estoy escribiendo, con un par de audifonos en mi Notebook) aún sigo experimentando esa como leve nostalgia que baja al retroceder en el tiempo, y darte cuenta que aún existen espacios de la historia que tu mismo haz escrito muy frescos. Jaja... típico como cuando uno se encuentra en la calle con el letrerito de "recién pintado, no tocar", "recién pavimentado, no pisar"... todo aún ahí.
Musicalmente, Toto me hace viajar en el tiempo. Además de ser unos músicos excepcionales, que colocan mucha pasión en sus canciones... sus composiciones provocan muchas cosas... por lo menos en mi. Me acuerdo de cuando me empezó a interesar la batería como instrumento, cuando aluciné al verlos en el Festival de Viña del Mar el año 2004. Parte de mi adolescencia, de mi púber y de mi edad del pavo la recuerdo junto a ellos. Cada vez que los escucho, los encuentro mejores.
Los menciono en la presente entrada, porque Caught in the balance fue la primera canción que escuche de ellos este año 2007 y nuevamente me encuentro escuchándola. Me llega... y mucho. Además que melódicamente es muy buena.
Agradecer a mi polola, Romina... por todo tu amor, por todo lo que me haz dado hasta ahora, por estar siempre ahí cuando te necesito, agradecer también a todos mis amigos, por el soporte, la paciencia... por la compañía e incondicionalidad... a Jorge, Gustavo, Rodrigo, Jota, Fernanda, Karla, Lorena (que aunque haya sido compañera de clases, nos dignamos a conocernos entre todos apenas este semestre...), además quiero reiterarles a cada uno de ustedes, mis más sinceros saludos y por supuesto desearles un muy feliz año nuevo.
Hasta la próxima...
[Toto - One Road]
